Análisis 24-M

En esta pieza trataremos de hablar del panorama electoral de la primera mitad de este 2015. Los comicios Andaluces, celebrados el 22 de marzo dejaron entrever el nuevo panorama político al que se sometía la democracia de nuestro país, a lo que varios autores llaman una nueva transición. Los resultados, aún así, no mostraron una ruptura total del bipartidismo, ya que tanto PSOE como PP aglutinaron más de la mitad de los votos (en total casi dos millones y medio), a pesar de que entraron en el tablero dos ‘nuevas’ formaciones (Ciudadanos se creó en 2009, pero ahora su ámbito es estatal. Podemos nació en 2014) que alteraron el orden hasta ahora establecido. Susana Díaz junto a sus compañeros del PSOE resultó ganadora de las Elecciones, por número de votos, aunque no consiguió la mayoría absoluta. Y es que de esta palabra casi que nos deberíamos ir olvidando, por lo menos en este momento. Díaz tendría que pactar bien con Podemos o Ciudadanos para conseguir acceder, de nuevo, al Gobierno andalúz. Pero eso no sucedió. Ya se han realizado 3 votaciones para la investidura, que han tenido como resultado la negativa ya no solo del principal partido de la oposición: el Partido Popular, sino de las dos formaciones antes nombradas, que para que Díaz pudiera acceder al poder, deberían, por lo menos, abstenerse en la votación. Si bien eso no ha sucedido, sonó bastante en el panorama andaluz -antes de que llegara la campaña de las Elecciones Municipales y Autonómicas al resto del Estado- la posible repetición de votaciones, que es un aspecto que por el momento, sigue en el aire.

Con la llegada del mes de mayo se produjo también la llegada, de la precampaña y campaña más adelante de los comicios en el ámbito Local y Autonómico, en todos los Entes Autonómicos a excepción de Cataluña (emplazadas para el próximo mes de septiembre), Euskadi y Galicia, Comunidades que por su tratamiento especial realizan las elecciones en otro momento. Tanto la campaña como la precampaña dejaban claras las aspiraciones de los partidos al poder. En este ámbito también entraban en juego nuevas formaciones, las anteriores citadas y nuevas coaliciones ‘populares’ como Barcelona en Comú, con Ada Colau a la cabeza o Ahora Madrid, con una candidata independiente hasta la fecha no muy conocida: Manuela Carmena. A ellas se unían también otras coaliciones de izquierdas, como Ganemos. Las encuestas ya empezaban a mostrar a semanas antes de las Elecciones la más que posible ruptura del ya caduco -por lo demostrado en los resultados- bipartidismo PP-PSOE. Aún así, tras las reformas y ajustes llevados a cabo por el Ejecutivo nacional y los múltiples casos de corrupción que rodeaban al partido de gobierno, el PSOE parecía en una posición más adecuada para recibir un mayor número de votos. Así lo reflejaban las encuestas también.

Como sabemos, hay buena diferencia entre el panorama electoral local y el autonómico. Los resultados han demostrado que tener un ámplio número de concejales, muchas veces no significa tener o conservar el poder. Las Elecciones, tras un escrutinio bastante lento en comparación con otros años (a la 01:00h de la madrugada aún no había finalizado), afirmaron lo que las encuestas antes habían anticipado. España se encuentra, más que probablemente, ante una nueva situación política en la que ‘indignados’ y ‘renovadores’ han tomado partido. Por un lado, Podemos, tachado en múltiples ocasiones como partido de extrema izquierda y de influencias ‘chavistas’ y bolivarianas, se ha consolidado en el mapa político, al igual que Ciudadanos, que nació en el ámbito catalán para después pasar al panorama nacional, también con múltiples comentarios acerca de su ideología.

 

Elecciones Andaluzas

Celebradas en 22 de Marzo, estas elecciones fueron las primeras en celebrarse en este 2015 en el que
habrá cinco tipos de comicios diferentes: -por orden cronológico- Elecciones al parlamento de Andalucía,
Elecciones Locales, Elecciones Autonómicas, Elecciones al Parlamento de Cataluña y Elecciones
Generales. Sin duda un año en el que cambiará la política y el rumbo de nuestro país durante los
próximos cuatro años.

Varias cuestiones hay en juego como es el caso de la soberanía catalana, y la segunda etapa o nueva etapa en la recuperación socio-económica de nuestro país. En el panorama andaluz, hemos visto como también los problemas de corrupción empujaron a Susana Díaz (presidenta tras la dimisión de su antecesor Jose Antonio Griñán) a adelantar las elecciones, que serían para 2016. Los primeros comentarios acerca de este adelanto electoral dejaban ver el verdadero caos e inestabilidad política que había -y sigue habiendo- en Andalucía tras los escándalos de los ERE y otros casos que concernían a la ejecutiva del PSOE-A, en el poder desde varias décadas en el territorio meridional de la península. Así, Susana Díaz accedió a llevar a cabo el adelanto electoral para intentar mejorar la situación política en andalucía, a lo cual se ha encontrado dos meses sin gobierno estable en Andalucía (todavía sigue siendo Presidenta en funciones), pero con el Parlamento ya constituido desde la sesión de apertura de esta nueva Legislatura. Susana Díaz se ha tenido que enfrentar no solo a la fuerte oposición que ha hecho el Partido Popular en Andalucía, con el pretexto de los casos de ilegalidad antes mencionados, si no a los nuevos factores que han entrado en juego desde el último experimento electoral de las pasadas Elecciones al Parlamento Europeo que ya dejaron claro que cambiaría el mapa político estatal, produciéndose una ‘agitación’ bastante importante que produciría el retroceso (en votos) a las fuerzas mayoritarias. Con una mirada retrospectiva a esos pasados comicios en el ámbito europeo, hemos visto como las previsiones publicadas por los medios tras analizar los resultados obtenidos no se alejaban de la realidad que vino a extenderse, primero en el territorio andaluz. Así, los resultados de las elecciones fueron los siguientes:

 Elec2015-1   Fuente: El País

 El Partido Socialista Obrero Español seguía obteniendo la mayoría de los votos, pero no la mayoría absoluta (55 de 102 escaños), quedándose finalmente en 47, los mismos que en las pasadas elecciones de 2012. El Partido Popular también se desplomó en cuanto a votos y escaños, bajando hasta los 33. Casi 20 menos que en 2012 (obtuvo 50), cuando tampoco pudo acceder al poder debido al pacto que se produjo entre PSOE-A y IULV-CA, que fue fruto de polémicas y diversos problemas en el ámbito político. En definitiva, un pacto sin resolver entre ambas formaciones de izquierdas. Tras tres votaciones, con las noticias publicadas por los medios al respecto plasmadas en el foro por
parte de nuestros compañeros, que no fueron pocas, Susana Díaz no ha conseguido aún formar gobierno tras las negativas de Podemos y C’s. Estas situaciones deberían darse para que el PSOE consiga de nuevo gobernar Andalucía:

Elec2015-2
Fuente: Eldiario.es

Así, Susana Díaz tendrá que realizar las condiciones o no atravesar las ‘líneas rojas’ que le han impuesto tanto Podemos como Ciudadanos para que se pueda producir la abstención o el apoyo en el voto. Esas condiciones han tenido como ‘regla’ principal la supresión de Chaves y Griñán del panorama político (son senadores). La próxima votación se producirá en las próximas semanas. No sabemos si los posibles pactos entre PSOE y Podemos en algunas Comunidades Autónomas tras las Elecciones del 24-M harán posible ese pacto andaluz. Más de un gobierno está en juego con las negociaciones entre estas dos formaciones, ya que los medios no han dejado de relacionar al partido de Albert Rivera con el Partido Popular en el tema de los pactos (si bien C’s se define como ‘socialdemócrata’), algo que en algunas situaciones no se consigue entender.
Elecciones Municipales y Autonómicas
La precampaña electoral marca que los próximos comicios se acercan, y dura, como su propio nombre
indica, hasta que se celebra la Campaña, que dura dos semanas hasta el día anterior a las elecciones, que es la ‘Jornada de reflexión’ en la que no se puede pedir el voto, según establece la Ley Electoral, para que los votantes hagan una evaluación de los mensajes políticos y decidan -si no tenían decidido- su voto, para poder ejercer el derecho a depositarlo en las urnas. 13 Comunidades Autónomas (todas excepto Cataluña, Galicia, Euskadi, Ceuta y Melilla) y 8122 Municipios y Entidades inferiores se sometían al criterio de las urnas para renovar o cambiar su gobierno. Además en Euskadi se celebraron Elecciones a las diputaciones forales. Tras cuatro años en los que el Partido Popular consiguió gobernar en la mayoría de Parlamentos y Ayuntamientos, este año la situación ha cambiado.

La campaña electoral comenzó el día 9 de mayo, día en el que comenzaron a emitirse los particulares anuncios electorales en las televisiones públicas y a plagarse las calles de municipios y ciudades de carteles y propaganda electoral: el camino al poder había empezado. Las encuestas fueron apareciendo en los medios y comenzaba a vislumbrarse la posible pérdida masiva de votos tanto del Partido Popular -que perdería algunos de los gobiernos autonómicos que poseía, de ellos había unos cuantos que gobernaba desde hace décadas- como del PSOE, aunque
este último se veía menos perjudicado. ¿Por qué? La respuesta es simple: Podemos. La formación que nació en marzo del año pasado y a los dos meses consiguió un buen número de Eurodiputados, es considerada por algunos medios como de ‘extrema izquierda’, por otros como ‘izquierda populista’, aunque ellos también se han denominado en ciertas ocasiones como ‘social-demócratas’ (no sabemos si como juego de palabras o como partido dentro de esta corriente política). En Europa están dentro del Grupo de la Izquierda Europea.

Si hay algo que vinculamos a este partido es la palabra y calificativo de ‘populista’, con la que lo han identificado tanto PP como PSOE, como otros partidos minoritarios. Como pudimos ver en el temario de Análisis de la Actualidad, el populismo se puede entender de dos maneras; de manera positiva (populista, que es un partido cercano al pueblo) o negativa (populista como demagogo). Claramente, las críticas se referían a Podemos como esta segunda, y este adjetivo ha sido una de las palabras más repetidas durante la campaña electoral, ya que tanto Podemos como las coaliciones municipales que apoyaba o integraba, en las encuestas apuntaban a dar el campanazo del cambio político, de esta ‘nueva transición’ de la que se habla en los medios (eso sí, con diferentes posturas).

En el caso de Barcelona, Ada Colau, líder del movimiento antidesahucios en Cataluña, se propuso meses atrás formar un partido de unión popular para ‘asaltar democráticamente’ el Ayuntamiento de Cataluña. Pablo Iglesias mostró
su apoyo a esta candidatura, pero no fue la única. La otra destacada fue Ahora Madrid, que iría encabezada por una mujer de avanzada edad que poca gente conocía. Su nombre es Manuela Carmena y quería gobernar Madrid para ayudar a los ciudadanos, ya que consideraba que la Capital estaba desgobernada. Múltiples comentarios se han generado en los medios acerca de este posible cambio en el ámbito local y autonómico, con la más que probable inestabilidad democrática que podía crear. Esos han sido los argumentos principales que han utilizado, sobre todo el PP, ya que PSOE, podríamos suponer, que debería empezar a entender la situación a la que tendría que enfrentarse: pactos. La campaña política nos ha dejado múltiples titulares, entre las que quiero destacar las siguientes, en el aspecto autonómico:

“Arrancan en Madrid las elecciones más disputadas de los últimos tiempos”
                                                                                                        La Vanguardia

“Rivera: “Es posible pactar con el PP y con el PSOE, incluso con Podemos””
El País

“Hasta los votantes del PP en Madrid prevén un batacazo de su partido en las autonómicas”
Público.es

“El PSOE cree que gobernará en media docena de autonomías”
El País

“El Gobierno aprueba una batería de ayudas y gasto a una semana de las elecciones”
La Vanguardia

“Cospedal se queda al filo de la mayoría absoluta en Castilla-La Mancha”
                                                                                                                    El Mundo

Los resultados que fueron llegando a partir de las 21:00h del domingo 24 de Marzo tras haber ejercido casi 23 millones de ciudadanas y ciudadanos su derecho a voto (64.94 %) reflejaban lo que las encuestas y gráficos de aproximación habían denotado semanas atrás: el Partido Popular acumularía la mayoría de votos y de concejales, por lo cual se podría decir que había ganado las elecciones, por encima del Partido Socialista:

Elec2015-4
Fuente: El País (Municipales)
Pero los resultados prácticos bien fueron otros: el Partido Popular perdía casi todas las mayorías absolutas en las Comunidades Autónomas, a pesar de que conseguía mayorías simples. Salvo llegar a posibles pactos con Ciudadanos -ya que Podemos han sido objeto de crítica por parte del Partido Popular, de forma constante-, no conseguirían gobernar prácticamente en ningún Parlamento Autonómico. El PSOE sería el mayor beneficiado en este aspecto, ya que a pesar de haber disminuído también en votos, podría llegar a pactar con las nuevas formaciones para así conseguir llegar al poder y “cambiar” el panorama político, siguiendo los deseos de “cambio” que marcaban los eslóganes tanto de Ciudadanos como de Podemos. Un ejemplo de ello se puede dar en Castilla-La Mancha, donde Cospedal, a pesar de conseguir mayoría simple con 16 escaños (tras la reforma electoral, calificada como pucherazo en muchos aspectos) no conseguiría llegar al gobierno ya que se daba por hecho el pacto entre PSOE y Podemos tras las reuniones entre el lider socialista en la región, Emiliano García Page, y los dos máximos exponentes de Podemos: Pablo Iglesias e Íñigo Errejón. Aún así, el pacto todavía no se ha consolidado, pese a la alegría de Page en el momento de recuento. Podemos asegura que pondrá condiciones al Partido Socialista para que pueda gobernar, aunque tras la pérdida de un escaño tras la suma de votos de dos municipios de Albacete, que ha ido a parar al PSOE, todo apunta a que ese pacto sea más que factible.
En definitiva, 2015 será (ya se han cumplido dos actos) el año en que cambió el sistema político de nuestro país. Los resultados existen, ahora falta que se desarrollen los efectos y veamos si ese cambio es material o no lo es. La ciudadanía en muchos aspectos ha conseguido saciar el hambre de democracia que se pedía en ciudades hace unos años con el 15-m, aunque no se dá por completada esa revolución democrática, ya que hay muchos factores por desarrollar y muchas políticas por consolidar. En las dos ciudades más grandes de nuestro país todo indica a que gobernarán candidaturas populares (Carmena-Ahora Madrid y Colau- BCN en Comú), lo que también puede suponer un cambio en el municipalismo de nuestro país, factor no menos influyente en la política estatal que el ámbito autonómico.

Autor: José Verdugo

Comencé mis experiencias pseudo-periodísticas con 14 años, cuando realizamos 'Carrusel Miguelete', un programa televisivo que emitímos vía Streaming, de ámbito deportivo. Continué más tarde entrando en 'La Azotea', programa radiofónico, durante 2013. Soy estudiante de Periodismo en la Universidad de Castilla La Mancha (Facultad de Cuenca). Me interesan los temas políticos, económicos, sociales, culturales e históricos, los cuales trataré de esbozar en este espacio.

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