Ángel Villafranca: «Toda la industria agroalimentaria está manteniendo un nivel de actividad bueno y dinámico»

Ángel Villafranca durante la entrevista
Ángel Villafranca durante la entrevista

Cooperativas Agroalimentarias de España, es «la federación que agrupa a las distintas federaciones o asociaciones regionales y el órgano representativo de todas las cooperativas», tal y como nos explica su presidente, Ángel Villafranca, al comenzar la entrevista. La Organización tiene un carácter democrático y representativo, y mantiene los órganos de administración de cualquier cooperativa: Asamblea y Consejo Rector. La primera, formada por los socios, se encarga de elegir mediante votación al Consejo, además de al presidente. Villafranca destaca el carácter horizontal de la Entidad que preside desde mayo del año pasado, desde donde se ocupan de todos los sectores.

Dentro de los objetivos y prioridades de esta entidad está, en palabras del presidente, «la defensa de los intereses de sus asociados, en este caso las diversas cooperativas», además de servir como órgano de interlocución para que puedan trasladar los diversos problemas, inquietudes o reivindicaciones a la Administración. Así, al mísmo tiempo se ocupan de mantener a las cooperativas en la dinámica de la actualización en todo lo que afecta al cumplimiento de obligaciones laborales y fiscales. «Eso forma parte de nuestro día a día», certifica Villafranca.

Actualmente, la situación de crisis que azota a todo el panorama económico, también supone, tanto un problema, como una incerteza para muchos agricultores. La crisis en el campo no ha llegado como tal, considera Villafranca, «ya que vivimos prácticamente igual que antes de la crisis». Sí es cierto que durante estos últimos años de crisis se ha pretendido disminuir en mayores niveles el excedente de producto, además de que las subvenciones a los trabajadores del campo han quedado en muchas ocasiones congeladas o incluso han disminuído. Anteriormente cuando «la economía había subido mucho», el mundo agrícola no pudo llegar a ese nivel de subida. Ahora que ha bajado, «nosotros no lo hemos notado apenas», apunta, argumentando que, generalmente, se ha mantenido el empleo, las estructuras y la captación de recursos, entre otras cosas. Así, por consiguiente, toda la industria agroalimentaria está manteniendo un nivel de actividad que califica como bueno y dinámico, donde «no tenemos prácticamente esa sensación de crisis como puede haberla en otros sectores de la economía española», en matices generales.

También nos paramos a analizar la reforma de la Política Agraria Común que se ha realizado en el 2014. En lo que afecta a las cooperativas, hay un capítulo que trata sobre las ayudas directas, es decir el pago directo a los agricultores. En este aspecto «nosotros no estamos ni a favor ni en contra», admite Villafranca. Así explica que simplemente el agricultor va a recibir el pago en función de unos módulos y ello va a depender de un histórico, en función del cultivo y otros factores. También comenta sobre uno de los capítulos de interés, sobre la posibilidad que nos da la OCM única (Organización Común del Mercado del Vino)-aprobada en 2008- de trabajar en poder tener modelos de autogestión y autorregulación de la oferta. «Evidentemente la PAC ha derivado hacia un camino que era el de no tener mecanismos de mercado», con lo cual han de tener la suficiente previsión y realidad para poder trabajar en ganar cuota de mercado, porque es lo que le va a poder hacer vivir a nuestras cooperativas y sus socios».

Sobre la Ley 13/2013 de fomento de la integración de cooperativas y de otras entidades asociativas con carácter agroalimentario, nos comenta que es necesario un Real Decreto,además del Reglamento que la desarrolla, para que se pueda aplicarse. «El capítulo importante de esta Ley es el cambio de consciencia, el cambio de mentalidad donde las cooperativas», según explica, para poder afrontar los retos del mercado y de la comercialización internacional. Desde la Organización la apoyan, con el objetivo de desarrollar toda la normativa, pero todavía -aclara Villafranca- deben esperar a que se apruebe el Programa de Desarrollo Rural  para poder ver el nivel de ayudas del que se dispondrá. Independientemente, con esta Ley sí se ha abierto un debate en el cooperativismo nacional, debido a que existen cooperativas que ya han decidido dar el paso con esta medida y han iniciado procesos de integración, mientras que también hay muchas otras que están en proceso de debate y visión de posibilidades y alternativas a esa posible integración que hoy busca el Gobierno español, para disminuir el número de cooperativas.

Realmente, la entidad cooperativa no es una alternativa a las demás formas jurídicas. Villafranca pone hincapié en entender que la cooperativa es otra forma jurídica, con diferencias entre las sociedades anónimas mercantíles, las cuales tienen base en la gestión democrática, mediante asambleas, «en las que puede haber relación de voto por socio, o ponderación de votos en función de lo decidido en los estatutos». En las sociedades mercantiles, lo más importante es el número de acciones que poseen los accionistas dentro de la sociedad. La otra parte importante, «es la gestión de una empresa, que tiene que actuar y dar resultados en el mercado, tener rentabilidad y dar cuenta a los socios de ese valor añadido de su comercialización.»

Dentro de Cooperativas Agroalimentarias de España, los órganos de decisión son los mismos que en una cooperativa cualquiera. Poseen una asamblea general- que es el órgano supremo- y el Consejo Rector. Dentro de este último, «hay cooperativas que tienen delegadas sus funciones a un director o gerente, y cooperativas que no», matiza Villafranca. «Son exactamente iguales que cualquier otra cooperativa». Por el hecho de ser una Entidad Prioritaria, funciona en relación con unos requisitos, como la normativa que ha establecido el Ministerio, en lo que respecta a volumen de facturación. Esta es una serie de requisitos necesarios para convertirse en cooperativa prioritaria, como explica su presidente.

 «Evidentemente la PAC ha derivado hacia un camino que era el de no tener mecanismos de mercado», con lo cual han de tener la suficiente previsión y realidad para poder trabajar en ganar cuota de mercado, «porque es lo que le va a poder hacer vivir a nuestras cooperativas y sus socios».

Por otra parte, las negociaciones que se están llevando a cabo en Bruselas para establecer un Tratado Trasatlántico de Libre Comercio, merecen que se tenga también este apartado en cuenta. Hoy sigue en plena negociación, y para el sector agroalimentario, en palabras de Villafranca, merece más una visión positiva que negativa, porque, según certifica, «tenemos mucho más de ganar, que de perder». Existen unas tasas o aranceles para los productos mediterráneos, y a partir de la supresión de barreras -uno de los principales objetivos del Acuerdo-,  habrá permiso para entrar «en un mercado de más de 200 millones de habitantes, e incluso el primero o primeros del mundo, en cuanto a nivel de consumo y de potencial de compra». Por contra, sí podría haber factores negativos en el tema de los cereales, para lo cual Villafranca es cauteloso, ya que los cereales estadounidenses están permitidos en la Unión Europea, gracias a un acuerdo de entrada de maíz americano que continúa, «aunque no tuvieramos acuerdo de libre comercio». Es en el caso de los trasgénicos, donde «hay que ver si Europa admite que entren o no». De momento, afirma Villafranca, «el debate está a favor, mayoritariamente, a que eso no pase».

Otro tema de especial importancia en la actualidad es la práctica de la chaptalización, que trata de la utilización del azucar de remolacha en algunas zonas del norte y centro de Europa, para conseguir que el mosto alcance la graduación mínima «para ser realmente vino». Según Villafranca, es una de las prácticas de las que desde el sur de Europa -Italia, España, Portugal y principalmente Grecia- «estamos en contra de ello, porque entendemos que es trasladar un producto que no cumple, para el consumidor, con toda la información de lo que se está haciendo.» El adquiere un producto, y «entiende que está elaborado a partir de la uva», y no de remolacha. Villafranca afirma que desde los países del sur se intenta «ya no que se prohíba, que va a ser complicado y muy dificil, sino que se informe al consumidor que unos vinos proceden naturalmente de la uva, y otros elaborados a base de azucar de remolacha».

Ángel Villafranca, además de ser presidente de Cooperativas Agroalimentarias de España, lo es también del Grupo Baco, formado por 9 cooperativas del centro de La Mancha. Recientemente, BACO y DCOOP S. Coop. And se han fusionado, tras lo cual BACO es la sección vinícola del que fué Grupo Hojiblanca. Villafranca apunta esta fusión como objetivo de posicionamiento «en los mercados internacionales, en el capítulo de la comercialización y el tener la dimensión y el tamaño suficiente». Para ello, en Baco optaron por negociar para llegar -a finales de 2014- a un acuerdo con DCOOP para formar parte de una de las mayores cooperativas agroalimentarias de España.

«Estamos en contra de la chaptalización porque entendemos que es trasladar un producto que no cumple, para el consumidor, con toda la información de lo que se está haciendo.»

 

Este acuerdo, evidentemente, se ha dado porque se ha establecido mediante la fusión por absorción, tras la cual Baco ha pasado a ser la sección de vinos dentro del Grupo DCOOP, con sede en Alcázar de San Juan, en las instalaciones de BACO. Ese es el paso importante que hemos dado, y lo único que intentamos es ganar en la gestión, ahorrar costes e integrar productos a la hora de comercializar para que estos productos tengan una red comercial lo suficientemente dinámica y fuerte para que nos permitan llegar con suficiente calidad y eficacia para llegar a cualquier parte del mundo. El objetivo de esta fusión, como nos cuenta el ahora vicepresidente de DCOOP, «es ganar rentabilidad». Una de las mayores preocupaciones por parte de los agricultores es el precio, la diferencia de las ventas a los gastos que son necesarios para transformar el producto, y la gestión del mismo. En ello influye el abaratamiento de los costes y la gestión del producto. «Si somos capaces de vender con mayor precio, conseguimos, por otro lado, aumentar el valor del producto». Esta es la clave y el resultado, como explica Villafranca, de sus objetivos. Las cooperativas no son un ente abstracto, sino que están formadas por los socios, y tienen un fin que «es mantener y subir las ventas».

Para finalizar la entrevista, pedimos a nuestro interlocutor que nos diera las claves para cambiar la situación actual de la agricultura. Villafranca certifica que «lo que habría que cambiar es la información que trasladamos al consumidor», para ganar en transparencia e información hacia el consumidor. A medida que el consumidor se aleja del mundo rural y de la agricultura, «le falta esa información para saber cómo es el producto y de qué forma se elabora». Por eso cree importante trasladar esa información, para que sea patente la naturaleza y esfuerzo de los productos que «salen del campo y tienen esa garantía de sanidad y trazabilidad de producto natural».

Autor: José Verdugo

Comencé mis experiencias pseudo-periodísticas con 14 años, cuando realizamos 'Carrusel Miguelete', un programa televisivo que emitímos vía Streaming, de ámbito deportivo. Continué más tarde entrando en 'La Azotea', programa radiofónico, durante 2013. Soy estudiante de Periodismo en la Universidad de Castilla La Mancha (Facultad de Cuenca). Me interesan los temas políticos, económicos, sociales, culturales e históricos, los cuales trataré de esbozar en este espacio.

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