“Debemos proteger nuestro Patrimonio histórico y cultural porque es de todos y para todos”

Publicado originalmente en elcrisoldeciudadreal.es/miradas_del_crisol/la_cueva_del_rio

Esta semana, el Campus de Cuenca albergará el V Congreso Ibérico de Egiptología donde se reunirán investigadores de todo el mundo para poner en común ideas, conocimientos y descubrimientos acerca de éste campo del saber dentro de las Ciencias Sociales de la Historiografía Antigüa y la Arqueología. Pedro y Lorena son dos jóvenes investigadores procedentes de Miguelturra y Argamasilla de Calatrava respectivamente que participan en la organización de éste Congreso. Ambos están terminando sus tesis doctorales, además de otros proyectos y aprovechamos la ocasión para hablar con ellos sobre la carrera investigadora y el mundo antigüo.

¿Cómo sería la vida de una persona que hubiera olvidado todos sus recuerdos? ¿Cómo podría evitar el agobio que supondría el no saber su propia trayectoria? Sin duda, evitar que esa tragedia ocurra a nivel colectivo es el objetivo más importante de los historiadores.

Por ello, Pedro y Lorena reivindican la importancia de las ciencias que estudian y practican y nos explican que “la historia es la base y la arqueología es una herramienta más para conocer la sociedad de aquellos tiempos que estudiamos” ya que “no se puede entender la una sin la otra”. Defienden su profesión remarcando que los historiadores y los arqueólogos son “el espejo de la sociedad”, en el sentido en que no permiten que caigan en el olvido las bases, los valores y las enseñanzas que forman nuestra identidad humana y cultural.

“En Egipto no había esclavos”

Uno de los datos más curiosos e interesantes que nos transmitieron fue el siguiente: “En Egipto no había esclavos”. Si miramos las películas e, incluso, los libros de texto de los institutos, la mayoría de la gente tiene asumido que Egipto era una civilización cruel, esclavista, injusta, dogmática y totalitaria. Sin embargo, tal y como explicaban en ésta entrevista, se ha creado un estereotipo equivocado sobre la sociedad egipcia a partir de la tradición judeo-cristiana y los relatos mitológicos que se contaban en el éxodo, donde se empezó a transmitir esa idea equivocada. A pesar de que estos investigadores, además de muchos de sus colegas, afirmen este dato con rotundidad, la mayoría de los resultados que salen en google hablan de ese Egipto cruel y esclavista, aunque aquí hay un sitio web que avala este dato, al igual que en 20 Minutos se hicieron eco de un descubrimiento que apoya esa tesis que, a su vez, también defiende Jorge Ángel Livraga en la página 23 de uno de sus trabajo de investigación .

En Egipto, según nos explicaban, tenían faraones, pero, por supuesto, los egipcios tenían derechos. Los trabajadores hacían huelgas, la mujer se podía divorciar y administrar su propio dinero; cuando el Nilo crecía y no se podía cultivar, había obras llevadas a cabo por la administración pública para poder emplear a la gente que no podía cultivar.

Además, el papel de la mujer, a diferencia de otras culturas como la romana mucho más partriarcales, era mucho más relevante en todos los aspectos, habiendo reinas muy implicadas con el bienestar de su pueblo. Además, también comentaron la sensibilidad medio-ambiental del pueblo egipcio, una sensibilidad que más o menos tenían la mayoría de las civilizaciones humanas hasta la llegada de la revolución industrial en el siglo XIX y la aparición del plástico en el XX.

Comunicar mejor para concienciar sobre la importancia del Patrimonio

Si la gente sigue pensando que había esclavos en Egipto es que no estamos comunicando bien lo que hacemos” explicaba Lorena. Desde el mundo académico muchas veces no se transfieren a la opinión pública los descubrimientos que se realizan en sus campos del saber. Aunque los astrofísicos anglosajones sí han sabido llegar al gran público haciendo conocidos nombres como el de Stephen Hawking o Albert Einstein y acercando complejas ideas como la Teoría de Cuerdas o el Bosón de Higgs, esa capacidad comunicativa no se ha llegado a conseguir del todo en el ámbito de las Ciencias Sociales.

“Nosotros nos debemos a la gente, porque la gente está pagando con sus impuestos los museos y bibliotecas para que nosotros devolvamos a la sociedad lo que investigamos” comentaba Pedro, reconociendo esa necesidad de comunicar mejor lo que se investiga. Aunque, por otro lado, también se debe apelar a que los ciudadanos también valoren el trabajo de la investigación historiográfica. Tal y como lo expresaba Lorena, “Si la gente no conoce su Patromio, desconoce su identidad” y propone, entre otras cosas, “musealizar” los pueblecitos pequeñitos de La Mancha por el gran potencial turístico que podrían obtener del cuidado y difusión de su propio Patrimonio cultural. En definitiva, como apuntaba Lorena, “los arqueólogos tenemos que socializar el Patrimonio, porque es un Patrimonio de todos y para todos”.

Además, éste mundo, a pesar de no ser tan “espectacular” como las películas de Indiana Jones y Lara Croft, tiene una parte apasionante que todos los ciudadanos deberíamos saber percibir. El trabajo de los historiadores y los arqueólogos tiene también una parte de romanticismo que se basa en esos momentos de emoción que afloran al descubrir algo nuevo en una excavación o en una investigación. Lorena nos explica esa sensación y nos cuenta que “es como si una cámara del tiempo se congela y tú eres el primero que llegas después de 10.000 años y ves los objetos que allí dejaron los que vivieron en esa época”.

El V Congreso Ibérico de Egiptología

Por todo ello, se organizan congresos como el que tiene lugar en el Campus de Cuenca estos días, para devolver los descubrimientos sobre el Patrimonio común a todos los ciudadanos. En éste sentido, tal y como afirmaba Lorena, “España no tiene que envidiar a otros países en nivel de investigación”, ya que una buena prueba de ello es la presencia de investigadores formados en España en proyectos de todo el mundo que ésta semana se darán cita en Cuenca, en la UCLM. El objetivo de éste Congreso es, en definitiva, avanzar en el mundo del antigüo Egipto y compartir con la sociedad y colegas de investigación esos descubrimientos.

Y, ¿qué enseñanzas podemos obtener de la investigación del mundo antigüo para mejorar nuestra sociedad en el siglo XXI? Pedro hablaba de la necesidad de mirarlas con humildad, pues no estamos tan avanzados respecto a ellas como pudiéramos pensar. En definitiva, como recalcaba Lorena, “debemos quitarnos la máscara y mirar a Oriente con otros ojos”, desterrando los posibles estereotipos que el cine, la televisión (y la tradición judeo-cristiana) han generado en nuestra visión colectiva sobre las culturas que son la base de nuestra sociedad actual.

Puedes escuchar la entrevista completa a continuación

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