Domingo de urnas y cañas

Publicado en elcrisoldeciudadreal.es el 20 de diciembre de 2015

Domingo 20 de diciembre de 2015. El sol de invierno, que ni calienta ni deja que se instale el frío, permite, otra mañana más, que las terrazas vuelvan a llenarse de vecinos que disfrutan de las cañas y las tapas en el día de la semana en el que tenemos tiempo para descansar o pasar tiempo con los amigos o la familia. Pero este domingo no sólo se llenan las terrazas. Hoy los colegios y algunas instituciones públicas están abriendo sus puertas con motivo de las elecciones generales. Hoy elegimos a las personas que van a decidir cuáles serán las próximas leyes que se aprueben en el Congreso de los Diputados y, por lo tanto, las que tomarán las decisiones que marcarán nuestro futuro inmediato.

No es una decisión fácil decidirse por una opción, sobre todo en unos comicios tan reñidos. Muchas personas no habrán decidido su voto hasta el ultimo momento, ya en el colegio electoral, decidiendo entre las papeletas que más pueden representar los intereses de cada uno.

Mientras esa batalla se decide en las conciencias de cada indeciso, fuera de los colegios la vida sigue su curso. La esencia del domingo domina la escena. Las terrazas están a rebosar de gente bebiendo, comiendo, conversando, riendo, discutiendo, descansando o reencontrándose.

Buscando historias que contar en una aparente mañana normal de Domingo, encuentro en una de esas barras de bar a Román Rivero, ex-alcalde de Miguelturra. Con su botellín en una mano y el tenedor lleno de la paella que le han puesto de tapa pasa la mañana como un vecino más hablando con sus amigos.

¿Cómo se ven las elecciones ahora que ya no eres alcalde? -le pregunto- y con la tranquilidad adquirida de un hombre que ya busca el reposo después de haber estado en primera línea de la política municipal desde finales de los 70, responde que, a pesar de no seguir en los primeros puestos, las sigue viviendo con intensidad.

Una intensidad que “quizá sea mayor por la incertidumbre que rodea a estos comicios”, añade, para después hacer un pequeño análisis del nuevo panorama político en el que las decisiones ya no serán cosa de dos, y en la que la llegada de nuevos actores ha reavivado la política de los pactos que caracterizó a los años de la Transición en los que se forjó Rivero.

Seguimos paseando por el centro de Miguelturra buscando las impresiones de los ciudadanos. Nada más llegar a la plaza del Doctor Fleming, encontramos a Santa Muñoz, presidenta de la Asociación de Viudas “Virgen de la Estrella” de Miguelturra, que después de votar ha parado con sus amigas a tomar un refresco.

“Sólo pido que haya trabajo para los jóvenes y que nos suban las pensiones”, reclama a los nuevos diputados. Aunque, a su juicio, ve que las posibilidades de futuro de la juventud son muy difíciles, Santa cree que hay motivos para ser optimistas con el futuro, pero le pide altura de miras a los políticos y les reta a que se las apañen con la paga que ella tiene durante un mes para que sean conscientes de las dificultades que sufren las personas de a pie a las que van a representar en el Parlamento.

Los domingos son un día propicio para hacer deporte. Cuando el sol de invierno lo permite, jugar a fútbol con los amigos o hacer una excursión por las llanuras manchegas son muy buenas opciones para disfrutar de una mañana diferente.

Paco y sus amigos de la peña ciclista Cascoloko de Miguelturra han optado por seguir las rutas ciclistas de Alcolea de Calatrava. Salen temprano para disponer de más tiempo durante la excursión y, para terminarla, brindan con una cerveza y unas tapas para reponer energías con las que irán a votar después de las cañas. Entre risas y bromas comentan la actualidad cuando les preguntamos por los problemas del país y nuevamente vuelve a surgir el principal problema que sufren los ciudadanos: El paro. Estos amigos confiarán en que, con su voto, contribuyan a que este y otros problemas que sufre la sociedad puedan encontrar solución.

Pero, además de estos votantes ya veteranos, estas elecciones también son especiales para los 21.066 ciudadrealeños que votan por primera vez tras haber cumplido la mayoría de edad. Azahara, Isabel, Cristina y Gema son cuatro de esas votantes primerizas en unas elecciones generales. Ya habían votado en los comicios europeos y autonómicos y municipales de 2014 y 2015.

Esa ilusión por ejercer este derecho tan importante ha llevado a estas jóvenes a tener que sopesar muy bien a quién le darían su confianza por primera vez para que puedan defender los intereses de los jóvenes en el Congreso.

Las razones para votar a una opción u otra en estas votantes noveles estriba entre lo que votan sus familiares y la evaluación crítica que hacen de las propuestas ofrecidas por los partidos. Si los programas electorales no consiguen ilusionar a los jóvenes con un proyecto convincente, lo que hacen, como dice Isabel, muy crítica con los políticos, es comparar lo que dice cada uno para quedarse con “el menos malo”.

Por otro lado, también está la ilusión de quienes prueban, a la edad de 19 años, la responsabilidad de estar en la mesa electoral en un día tan señalado. Es la historia de Alberto Sánchez, un estudiante que con menos de 20 años ya puede explicar cómo es el trabajo que deben realizar los ciudadanos que son convocados a las mesas electorales y que deben encargarse de que el proceso de votación transcurra con total normalidad. Parece un trámite simple, pero en realidad es de una importancia vital. ¿Qué ocurriría si se produjese algún tipo de error en este proceso?

Mientras los más rezagados llegan a los colegios electorales para meter sus votos en las urnas y los periodistas arrancamos motores para cubrir una noche de gran intensidad política y periodísitica, la última reflexión que quiero sacar en este domingo de cañas y urnas es para aquellas personas que hoy no han podido votar, ya sea porque están en el extranjero y la burocracia se lo ha impedido, o para aquellas personas anónimas que viven entre nosotros e intentan salir adelante en nuestro país pero que no tienen derecho a votar por cualquier circunstancia.

Hoy hemos decidido el rumbo que tomaremos en los próximos cuatro años en un proceso colectivo en el que no han podido participar en todos aquellos que se enfrentan a algún tipo de barrera que les excluye de la sociedad. Mientras se descubre lo que hemos decidido sin esas personas que no han podido elegir libremente a sus representantes, esperemos que la sociedad aprenda a integrar a aquellos a los que ha dejado atrás para que podamos estar orgullosos de nosotros mismos cuando miremos al pasado.

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Autor: David SanRoA

Mi primera experiencia con el periodismo fue con la Revista Redacción del IES Campo de Caltrava. Después de eso, y del taller de radio de la Universidad Popular de Miguelturra no pude parar. Creé La cueva del río en 2010 con el objetivo de llegar a convertirla en un sueño hecho realidad. Aprendo esta profesión en la Facultad de Periodismo de Cuenca y en El CRisol de Ciudad Real. Tuve un romance con la música. Ahora somos muy buenos amigos.

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