El Ayuntamiento de Puerto Lápice recibe una sanción de 100 euros por organizar el evento «atrapa al guarrillo Antón»

«Atrapa al guarrillo antón» – Fuente: Lanza Digital/CLM24

La Dirección Provincial de Ciudad Real de la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural ha sancionado al Ayuntamiento de Puerto Lápice con una multa de 100 euros por la organización del evento «atrapa al guarrillo Antón», una actividad que se venía realizando en el municipio cada 18 de enero y que consiste en que niños pequeños persigan a cinco cerdos con «apenas unos meses de vida» dentro de un recinto de tierra «acotado con elementos plásticos» con el objetivo de entregar estos animales a sus padres.

Según explica la resolución emitida por la Dirección Provincial, esta práctica supone un acto de maltrato animal que vulnera la ley 7/1990 de protección de los animales domésticos, ya que este espectáculo provoca estrés, sufrimiento y cansancio en los cerdos, un acto que vulnera su dignidad y que «supone un claro acto de maltrato animal».

El Partido Animalista Contra el Maltrato Animal (Pacma), denunciante de los hechos sancionados, aplaude en un comunicado la sanción al consistorio, aunque lamenta que la sanción es «ridícula». Por eso, Pacma reivindica «la revisión de la escala de las cuantías de las sanciones».

Esta es la resolución por la que se sanciona al Ayuntamiento de Puerto Lápice

El morbo de la crueldad gratuita

 

IMG-20150103-WA0002-768x1024La muerte de Trébol, el perro maltratado y quemado cuya vida intentaron salvar el veterinario Gregorio Herrera y los voluntarios de la Protectora de Animales Calatrava en Acción, es uno más de los casos de violencia gratuita que ciertos seres humanos realizan con absoluta crueldad, premeditación y ensañamiento contra animales indefensos.

En estos actos de violencia, no hay una lucha por la supervivencia, no se realizan en defensa propia por el ataque de una «bestia», y ni si quiera se llevan a cabo con el objetivo de alimentar a la población. Es violencia, ejercida, por el simple placer de ejercerla. Por el morbo de la sangre y el sufrimiento ajeno.  Por el poder ejercido sobre otro ser vivo más débil. Un poder obtenido por la inyección calculada de dolor a través del maltrato físico y emocional.

«Este es el tercer caso de violencia hacia los animales en Castilla La Mancha en un mes… que sepamos, porque luego están los casos que no conocemos» apunta, con tristeza, Mercedes Horta, voluntaria de la Protectora de Animales La Bienvenida de Ciudad Real. Cada día, voluntarios de asociaciones de rescate y cuidado de animales intentan prevenir este tipo de situaciones con su trabajo de concienciación ciudadana, aunque poco pueden hacer fuera de las instalaciones en las que trabajan, ya que no pueden controlar los actos que cada individuo realiza con su mascota.

«Yo creo que el problema es la mentalidad de algunas personas que piensan que los animales no sienten, ni sufren, ni tienen sentimientos ni derechos, algo que no es así», señala Horta, como principal causa del maltrato animal. Sin embargo, abre una puerta al optimismo: «La gente está abriendo un poco los ojos y cada vez somos más los que condenamos este tipo de actos y las personas cada vez se escandalizan más y lo ven menos normal».

«Las personas que cometen este tipo de actos pueden ser peligrosas para la sociedad, -advierte- porque alguien que es capaz de hacer este tipo de barbaridades, ¿de qué no será capaz?». En este sentido, Mercedes reivindica que  «si los seres humanos fuimos quienes los domesticamos y los introducimos en nuestra vida es nuestra responsabilidad cuidar y velar por su seguridad y su salud y no hacerles las barbaridades que se les está haciendo»

Fuente: elcrisoldeciudadreal.es
Instalaciones de La Bienvenida. Fuente: elcrisoldeciudadreal.es

Una protectora saturada

«El abandono en Ciudad Real sigue siendo altísimo. Nuestras instalaciones sólo son para el municipio y no tenemos capacidad para coger animales de otros pueblos», lamenta Mercedes. Este reclamo se produce cuando se ven impotentes para atender, tal y como contaba El CRisol de Ciudad Real en un reportaje, a 270 animales, teniendo sólo capacidad para 100.

«Nuestros recursos son una subvención del Ayuntamiento de Ciudad Real y otra de la Diputación de Ciudad Real que, aproximadamente, cubren un 30% de nuestros gastos anuales. El 70% restante viene de las aportaciones de nuestros socios, de eventos que organicemos y lo que ponemos los propios voluntarios»

«Lo que ocurre es que como en otros ayuntamientos no ponen una solución a los abandonos, los ciudadanos no saben qué hacer cuando ven animales vagabundeando por la calle y deciden llevarlos a la protectora de Ciudad Real. Pero eso es un mal uso de nuestras instalaciones porque no podemos coger más. Están hacinados y nos faltan manos. No sabemos qué va a ser de nosotros si se sigue haciendo un mal uso de las instalaciones de La Bienvenida»».

Ese «nos faltan manos» es uno de los mayores inconvenientes. Las personas que organizan la Protectora de Animales La Bienvenida son voluntarios que compaginan sus trabajos y vida personal con esta labor de justicia animal, pero también de prevención para posibles problemas sanitarios en la ciudad. Tienen ayudas públicas, además de la colaboración de dos trabajadores del Ayuntamiento, sin embargo, la mayor parte de sus recursos los tienen que conseguir por sus propios medios.

“Cada vez nos cuesta más llegar a cubrir el 100% de los gastos», confiensa Mercedes que pone de ejemplo que sólo en veterinarios se gastan «6000 euros al mes, a los que se suman la alimentación, la medicación y los gastos de la instalación entre otros”. Por eso, alerta a quien le escuche de que siendo cada vez menos voluntarios y cada vez más animales la situación está llegando a un punto insostenible: «Si seguimos así, abusando de las instalaciones y del personal, no sé cuanto tiempo más podremos aguantar”.

Implicación ciudadana para proteger a los animales: El ejemplo de Calatrava en Acción

Foto Ana Robles Pérez
Foto Ana Robles Pérez

Sin embargo, Mercedes también pone un punto de esperanza: “Es relativamente fácil” solucionar el problema, ya que “cada persona puede poner un poquito de su parte”. Mercedes pone el acento en que “son problemas que nos afectan a todos, porque si nuestros perros y gatos están bien, nos beneficia a todos”. Para ello, es importante que los Ayuntamientos pongan medios para solucionarlo, pero, sobre todo, es esencial la concienciación y la acción ciudadana.

En ocasiones, colectivos de ciudadanos hartos de ver la situación que sufren muchos animales abandonados en sus municipios, deciden unirse y dar una solución al problema, siendo, en muchos casos, la clave para empezar a resolverlo. Un ejemplo de ese civismo y acción ciudadana está entre Torralba y Carrión de Calatrava: “Calatrava en Acción, que es la Protectora que ha llevado el caso de Trébol, es un caso de personas que decidieron unirse para dar una solución al problema de los abandonos abriendo una asociación protectora de animales con el apoyo de las alcaldías. Y han tenido el apoyo de la población, con lo que lo están haciendo muy bien».

Muchas personas que tienen sensibilidad hacia este problema no saben cómo implicarse o cómo ayudar hasta que alguien da el primer paso y convierte en realidad algo que en principio parece imposible: “La gente está esperando que alguien haga algo para ayudar, pero si no se empieza, no se puede aportar ese granito de arena porque se lo tienes que dar un poco solucionado”. Pero, a parte de esta labor de cuidado que trata de limar las consecuencias de quienes no son responsables con sus animales, lo ideal sería empezar por el principio: “La educación, de tanto niños como mayores, es muy importante».

«Hay que educar en que no se debe abandonar, no se debe maltratar a los animales, o concienciar de que, si sabes que no eres capaz de hacerte cargo de una camada, hay que esterilizar a tus animales”, explica Mercedes Horta, señalando cuestiones de sentido común y alertando de las consecuencias que provoca no tenerlas en cuenta: “una de las grandes causas del abandono de animales en España es la cría indiscriminada, tanto la deseada como la no deseada”. Por esa razón, “hay que ser responsable cuando tienes una mascota porque sabes que vive muchos años y tiene que ser una decisión muy meditada para estar dispuesto a cuidarla todos esos años”.