Retransmisión de los encuentros de consumidores y productores en Ecomoral

Desde los inicios de este proyecto, La cueva del río ha seguido muy de cerca los movimientos campesinos en la provincia de Ciudad Real. Ecomoral, el huerto agroecológico que Ana Gómez y Mariví Rojo levantaron junto a sus compañeros, ha sido una referencia de los movimientos que buscan la soberanía alimentaria en la provincia de Ciudad Real a través del cuidado y la reproducción de semillas antiguas.

En esta recopilación de podcast podrás escuchar las retransmisiones que realizó La cueva del río en los otoños de 2012 y 2013 en estos eventos que convirtieron a Moral de Calatrava en un referente de la agroecología en Castilla-La Mancha.

 

Una acción local con enfoque global

P { margin-bottom: 0.21cm; }

Sábado verde en Ecomoral

P { margin-bottom: 0.21cm; }

    El pasado 11 de mayo, Julio Barea, activistade Greenpeace España, publicó en el blog de esta conocida organizaciónun artículo en el que se explica que el dióxido de carbono en la atmósfera ha llegado a las 400 partes por millón (ppm). “Nunca en la historia de la Humanidad se habían registrado niveles tan altos de este gas de efecto invernadero.Incluso los análisis efectuados en los hielos polares, que nos remontan 800.000 años atrás, muestran que la atmósfera terrestre nunca había alcanzado dichos valores” declara Barea. “Tendríamos que remontarnos más allá, hasta los 4,5 millones de años, en el registro fósil de la Tierra para poder ver niveles de CO2 semejantes. Lugares como la Península Ibérica eran bien diferentes a como la conocemos actualmente. Un lugar semiárido junto a un mar Mediterráneo hipersalino y prácticamente seco como consecuencia de la intensa evaporación. Las temperaturas medias mundiales eran 3-4ºC más alta que ahora (aquí superiores a los 5ºC), no había hielo en el Ártico, y el nivel del mar era entre 5 y 40 metros más elevado que el actual”.
    Leyendo el artículo de Julio Barea me entra cargo de conciencia cuando pienso en las veces que he pedido a mis familiares que me llevaran a algún sitio cercano en coche cuando podía ir andando, o cuando me he olvidado de apagar la luz al salir de mi habitación, y muchísimas acciones cotidianas más que contribuyen a generar ese nivel tan elevado de concentración de CO2. Entono el mea culpa. Sin embargo, aunque mi huella ecológica como individuo pueda ser considerablemente reducible, me indigna saber, como dice Julio Barea, que ningún Estado o Gobierno del mundo se atreva a controlar sus emisiones de CO2 por contradecir los intereses del lobby energético.
    Mafalda solía decir: “me gustaría levantarme una mañana y saber que la vida de uno depende de uno mismo”. Puede que la clave para forzar a esos molinos de viento(y valga la ironía quijotesca) a que dejen de perpetuar el modelo de crecimiento industrial que nos ha conducido a esta situación es que los ciudadanos debamos empezar por cambiar nuestra conciencia. Un cambio de mentalidad que empieza desde uno mismo. Considerar que una acción local, tiene una repercusión global… ¡Menudo gigante que tenemos que derrotar, amigo Sancho!
    El modelo económico y social que ha imperado hasta ahora y que en estos tiempos se encuentra tan cuestionado ha generado, forzosamente, que la gente tome otras alternativas ante la ineficacia burocrática. Una de esas alternativas es la de los grupos de consumo responsable y ecológico, que en contacto con productores respetuosos con el medio ambiente, tratan de construir una manera de consumir alimentos diferente al modo convencional, además de tejer nuevas redes sociales y humanas basadas en el amor por La Tierra y sus frutos. Una iniciativa cercana a los “movimientos de transición” que se propone como objetivo final intentar conseguir la Soberanía Alimentaria.
    El consumo y la producción ecológica en busca de laSoberanía Alimentaria
    Grupos de consumo de Ciudad Real organizando el III Encuentro de Ecomoral

    Para mí, el planeta es como el Titanic. No importa tu condición social o el lugar en el que vivas. Si la nave se hunde, nos hundimos todos”. Así de contundente se expresa José Esquinas, catedrático de Hambre y Pobreza en la Universidad de Córdoba y miembro durante 30 años en la FAO. El ciudadrealeño hace mención a la capacidad de cada individuo de contribuir a que esta nuestra nave no se hunda. Puede que resulte una utopía, pero en las últimas décadasmiles de personas en todo el mundo han empezado a aplicar este principio desde distintos ámbitos para mejorar su pequeño jardín.

    En las provincias de Ciudad Real y Cuenca han proliferado desde 2008 los grupos de consumo ecológico, conjuntosde personas que deciden organizarse para consumir alimentos de una manera responsable con el medio ambiente y segura con su propia salud. Pero, ¿cómo se consumen alimentos de forma segura para nuestra salud y para el medio ambiente? Ignacio Mancebo, miembro de Ecologistas en Acción de Ciudad Real, nos explica que estas personas confían en productores ecológicos cercanos a sus localidades de residencia para que elaboren los productos que después consumirán sin utilizar químicos o modificaciones genéticas en su elaboración. De esta forma, los grupos consiguen acceder a alimentos seguros ya que se evitan los perjuicios provocados por los tóxicos (fertilizantes, hervicidas y otros productos usados en la agricultura industrial) y aditivos químicos como los conservantes o los colorantes. De aquí podemos formular otra pregunta que abre un debate abierto: ¿Son los alimentos no producidos de manera ecológica tóxicos? No sabría qué contestar. Los que defienden el uso de químicos para la mejora de la calidad de los alimentos insisten en los beneficios que ha proporcionado la industria química para la sociedad, pero los que defienden la producción ecológica destacan que acaba con la biodiversidad biológica y que es un negocio para las empresas de la industria agroalimentaria. Jose Miguel Mulet, y su blog los productos naturales y Esther Vivas, periodista y socióloga, son dos expertos de ambas posturas. Escuchar y contraponer sus argumentos es un buen ejercicio de pensamiento crítico en este asunto.
    Recogida de productos en la sede de Pisto Ecológico

    Sin embargo, al margen del debate de la repercusión en la salud de los alimentos, este movimiento trata de frenar el despoblamiento rural y la excesiva dependencia de las ciudades de los recursos externos (energéticos y alimentarios). Lo que se pretende es generar una demanda de este tipo de productos para mantener su oferta, priorizando en circuitos cortos de comercialización (los más cortos posibles). De este objetivo nacen en las ciudades los huertos urbanos donde los urbanitas tratan de reaprender las técnicas agrícolas tradicionales para aprender a producir los alimentos que ellos mismos consumirán después. En los pueblos y zonas rurales es una oportunidad para que los productores autóctonos den salida comercial a su producción fuera de su municipio. Desde el punto de vista económico es una forma de alentar el comercio interior y la creación de puestos de trabajo. Desde el punto de vista del derecho a la soberanía alimentaria es una manera de participar en el cuidado y mantenimiento de tu pueblo o provincia, de sus especies agrícolas autóctonas, ya que se toma conciencia de la importancia medioambiental que esto supone, además de ejercer el derecho a decidir cómo producir los alimentos que cada comunidad humana quiere consumir.

    Redes humanas
    Puede que nos sea más fácil derrotar a los gigantes si visualizamos otras alternativas practicablesque enfrentarnos a ellos como lo hizo D. Quijote, de frente contra un muro infranqueable. Este tipo de iniciativas que tratan de luchar contra los molinos de viento de los que hablábamos antes, yque se podrían encuadrar dentro de un movimiento mundial conocido como “ciudades de transición” o transition towns tienen una repercusión cada vez más importante en las provincias de Ciudad Real y Cuenca desde 2008, aunque no actúen bajo la bandera del movimiento de las transition towns.
    En la actualidad existen varios grupos en diferentes localidades: Colectivo de Organización Local (COL) de Ciudad Real, Daimiel Ecológico, La alegría de la huertamanchega de Valdepeñas, Pisto Ecológico de Cuenca y muchos más. Estos grupos han generado una comunidad humana a nivel provincial que se concreta en diferentes tipos de acciones que fortalecen su unión y su interacción y que se plasma en Internet a través de blogs y redes sociales, por las que se organizan y comunican.
    Algunas de esas actividades son los “sábados verdes en Ecomoral”, en Moral de Calatrava, que consisten en que los miembros de los grupos de consumo van a ayudar a Ana Gómez y Mariví Rojo, hortelanas ecológicas de la localidad, en diferentes tareas del huerto. De esta manera, los miembros de los grupos de consumo toman conciencia directa del esfuerzo que supone cultivar y cuidar los alimentos, los mismos frutos de la tierra que después tendrán en su plato. Los miembros de los grupos establecen asíuna relación más cercana, de amistad, entre los productores y ellos. Se preocupan por sus problemas, sus dificultades, y valoran el fruto de su trabajo, lo quees una motivación para que los productores se esfuercen en innovar y ofrecer mejores productos a sus clientes, aunque en este caso el término “cliente” y “vendedor” no cuajarían muy bien ya que es una relación que va mucho más allá de la compra-venta de productos. Es un modo de vivir distinto no enfocado en buscar la mayor rentabilidad económica (de hecho muchos productores confiesan que si intentaran entrar en este mundo por los beneficios ya lo habrían dejado). Una forma de vida basada en el amor hacia los demás y en la creencia de que se puede construir un mundo mejor desde nuestro pequeño jardín, generando en este caso una economía solidaria.
    Labor de concienciación
    Encuentro con mujeres sabias

    Una parte de las actividades que realizan los grupos de consumo son las relacionadas con la sensibilización y la concienciación a la sociedad. Así, La alegría de la huerta manchega organizó en Valdepeñas “La semana sin tóxicos” el pasado mes de marzo, donde invitaron a expertos como Pilar Muñoz, pediatra, para que impartiesen conferencias sobre el peligro en nuestra salud de ciertos productos artificiales además de otras actividades como proyección de documentales y elaboración de talleres relacionados con la eliminación de sustancias químicas en la vida cotidiana. Daimiel Ecológico celebró sus I Jornadas Agroecológicas en noviembre, que invitaban a los asistentes a conocer este movimiento, permitiendo a los ciudadanos comprar este tipo de productos gracias a un mercadillo organizado en la ciudad.Ciudad Real, Peralvillo y Miguelturra albergaron las II Jornadas de Ecofeminismo organizadas por COL, en colaboración con la UCLM entre otras instituciones, y que trataron de hacer reflexionar a los asistentes sobre el papel de la mujer en el mundo urbano y rural a través de encuentros con mujeres sabias, mujeres con más de 60 años para que compartieran sus conocimientos con los participantes en los actos, entre otras actividades. El evento que más personas concentra son los Encuentros de productores y consumidores en Ecomoral(Moral de Calatrava) en los que se reunen grupos de consumo, productores ecológicos, y otros expertos para intercambiar ideas, sensaciones, y proyectos en común. Se celebran dos al año, uno en primavera y otro en otoño, contando con la participación de José Esquinas en el Encuentro del pasado mes de octubre. Por otra parte, en Manzanares miembros del grupo de consumo ¡A tu salud!Están construyendo el proyecto “Escuela de valor”, una finca agroecológica en la que están intentando aplicar modelos de sostenibilidad y autogestión relacionados con la agricultura ecológica. Todas estas iniciativas acaban por demostarnos que podemos hacer muchas cosas desde nuestro pequeño jardín para ayudar a solucionar los problemas medioambientales. Desde luego, un ejemplo a seguir para quitarnos el escepticismo y la apatía.